lunes, 13 de septiembre de 2010

Sencillos pensamientos

Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras
las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda,
que me querés mucho,
cosas así, tan sencillas, tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera
dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.

Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio
y luego en aguacero.
Cosas quiero, como una gran ola de ternura
deshaciéndome un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso frágil y desnudo,
como una flor a punto de entregarse
a la primera luz de la mañana,
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba.

Gioconda Belli

domingo, 15 de agosto de 2010

Mi corazón en flor


Olivera le decía a la Maga que era como una de esas flores japonesas que cuando se sumergen en agua se abre la hermosura y crecen las formas combadas. Esas flores de té las conozco, son como un bulbo, una semilla verde y gruesa que poco a poco comienza a desplegarse, expandirse, iluminarse. Las conocí traídas de China y en el agua y los templos de Singapur.

Y lo cierto es que la flor crece en todas partes, hacia cualquier dirección. Está en todos sitios, principalmente en mi pecho. Mi corazón en flor abre todas las flores, se tocan los pétalos, las pequeñas hojas alargadas y tibias y surge el gran florecimiento.

Pero la flor no admite simulacros, es un proceso delicado; hace falta mucha calma, mucho espacio, mucho tiempo. Cultivar es dedicarse a la flor, abrirse a la flor para que la flor se abra. En la flor la semilla, el juego de la luz y la penumbra, los dobles. El doble dentro del doble y dentro del doble la flor.

El agua es el espejo fértil, caleidoscopio donde todas las imágenes convergen, se sumergen, se transforman. Pero el espejo no puede ser sólo espejo. La necesidad de ir más allá, de acceder no al reflejo propio sino a la materia misma de la que está hecha el espejo, el agua.

Mi corazón en flor es una espada, paracaídas, explorador en puentes interminables que lucha y se defiende, que se entrega, que se ofrece, bandera y plegarias.

Mi corazón en flor que busca y busca... Y a veces sucede que (se) encuentra.

domingo, 10 de enero de 2010

viernes, 18 de diciembre de 2009

De parte de Gandhi

"Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio".

Mahatma Gandhi (1869-1948) Político y pensador indio.

martes, 1 de diciembre de 2009

Islario

"El tema de la isla que va a la deriva por alta mar, la isla movible, inestable, que no permanece fija tiene una larga tradición en la literatura occidental. También se encuentra en la oriental, caso la literatura japonesa o de las viejas tradiciones chinas, en las que sus Islas de los Bienaventurados flotan y son llevadas sobre lomos de unas tortugas gigantes.

[...] Pero el tipo de isla flotante más curioso en la literatura árabe es el de las "islas móviles". Cuatro de éstas se encuentran en la obra del egipcio Ibn Wasif-Sah, Compendio de las maravillas, de hacia el año 1000, en la que lo maravilloso se encuentra en toda ella, siendo la isla la sede ideal de lo imaginario. Su sección sobre el Océano presenta el muestrario más rico y elaborado de islas sorprendentes, como las islas móviles que flotan en el mar. En una ocasión la isla móvil aparece con casas y cúpulas blancas que los marineros anhelan alcanzar, pero cuanto más se acercan, más se aleja la isla. En otra ocasión la isla se llama Sarif [...]. Una tercera isla móvil posee un árbol que al levantarse el sol crece, pero que vuelve a decrecer con la puesta. Finalmente una cuarta isla móvil se describe en el Mar Verde, isla que aparece durante seis meses y desaparece durante los otros seis [...]. Como muy bien nos advierte A. Arioli, hay, al menos, una nota común en todas estas islas móviles: se escapan y por ello se desea acceder a ellas".

MARTÍNEZ, Marcos, "Islas Flotantes", en PALENZUELA, Nilo (ed.), Las islas extrañas. Espacios de la imagen, Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de Gran Canaria, 1998.

sábado, 14 de noviembre de 2009

nada va a cambiar mi mundo...

... O lo que es lo mismo: no hay nada que cambiar en él, todo es perfecto tal como es.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Postal

Singapur:
el amor de los que me quisieron querer.

Gracias.

domingo, 16 de agosto de 2009

Llorar...

Llorar a lágrima viva.
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.
Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma, la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.
Asistir a los cursos de antropología llorando.
Festejar los cumpleaños familiares llorando.
Atravesar el África llorando.
Llorar como un cacuy, como un cocodrilo...
si es verdad que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.
Llorarlo todo, pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz, con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo, por la boca.
Llorar de amor, de hastío, de alegría.
Llorar de frac, de flato, de flacura.
Llorar improvisando, de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio Girondo, En la masmédula, 1956

domingo, 12 de abril de 2009

Singapur en rojo y agua

Se hace muy difícil hablar desde aquí, desde este sitio en el que hago Oriente y desarmo las piezas, el mecano vital. Esta isla es agua y voy abriendo paraguas también para la tristeza, apuntando hacia afuera y colgando de los alambres todo lo que toco.

Yo por dentro (el mundo) una ingenuidad perdida entre las calles. Ah, la niña que desea Indochina, el ser hambriento y tantas otras.

Hay olores y letras, palabras, novedades. Pero eso existe fuera porque antes hubo dentro.
Ya no quiero buscar más. No hay nada que encontrar.