[...] Pero el tipo de isla flotante más curioso en la literatura árabe es el de las "islas móviles". Cuatro de éstas se encuentran en la obra del egipcio Ibn Wasif-Sah, Compendio de las maravillas, de hacia el año 1000, en la que lo maravilloso se encuentra en toda ella, siendo la isla la sede ideal de lo imaginario. Su sección sobre el Océano presenta el muestrario más rico y elaborado de islas sorprendentes, como las islas móviles que flotan en el mar. En una ocasión la isla móvil aparece con casas y cúpulas blancas que los marineros anhelan alcanzar, pero cuanto más se acercan, más se aleja la isla. En otra ocasión la isla se llama Sarif [...]. Una tercera isla móvil posee un árbol que al levantarse el sol crece, pero que vuelve a decrecer con la puesta. Finalmente una cuarta isla móvil se describe en el Mar Verde, isla que aparece durante seis meses y desaparece durante los otros seis [...]. Como muy bien nos advierte A. Arioli, hay, al menos, una nota común en todas estas islas móviles: se escapan y por ello se desea acceder a ellas".
MARTÍNEZ, Marcos, "Islas Flotantes", en PALENZUELA, Nilo (ed.), Las islas extrañas. Espacios de la imagen, Centro Atlántico de Arte Moderno, Las Palmas de Gran Canaria, 1998.



